El tuit que ilustra esta noticia lo dice todo: «Hoy, un alumno de EUSES me ha dicho el piropo más grande que me han dicho nunca: gracias a ti fui a buscar el DEA para salvar el futbolista con parada en el campo del Maià de Montcal». Quién escribió esto en las redes sociales es el profesor Eloi Arias, que en la Escola Universitària de la Salut i l’Esport imparte las asignaturas del Grado en CAFyD de «Prescripción de Ejercicio Físico para la Salud» (3º curso) y «Corazón y Actividad Física» (4º curso). Y el estudiante a quien se refiere Eloi Àrias es Adrià Serra, que además de ser futbolista y directivo del Maià está realizando el tercer curso del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Los hechos pasaron el martes 12 de octubre en un partido entre el Maià y el Bescanó B. El jugador local Ferran Duran cayó desplomado en el suelo al inicio de la segunda parte. Y a pesar de que inicialmente se reincorporó, enseguida se volvió a desmayar. Fue entonces cuando el estudiante de CAFyD Adrià Serra (no jugaba porque estaba lesionado) reaccionó tan rápido como pudo viendo que el contratiempo podría ser muy grave: «Lo primero que me vino a la cabeza fueron las palabras del profesor Eloi Àrias. Él, siempre que puede, nos conciencia de la importancia del DEA (Desfibrilador Externo Automático) y de la necesidad de actuar rápidamente en el caso de que alguien sufra un paro cardiaco. Yo no sabía lo que le pasaba a Ferran, pero no me lo pensé y fui a por un DEA. Primero en la piscina, pero estaba cerrada. Inmediatamente después al Casal d’Avis. Cogí el que había allá y lo llevé en el campo. No era lejos y quizás no pasaron ni cinco minutos, pero pareció una eternidad», explica Adrià Serra. «Cuando llegamos con el desfibrilador, había tres personas con nociones de primeros auxilios que le hacían masaje cardíaco a Ferran, le tomaban el pulso e intentaban reanimarlo porque estaba inconsciente».
El DEA también acabó jugando un papel capital. «El funcionamiento de este aparato se relativamente sencillo, pero lo que es realmente difícil es aguantar la presión y controlar los nervios porque hay una vida que corre serio peligro», explica Adrià Serra. «En 10 minutos, le hicimos tres descargas. En el aparato hay un programa con una voz que te da todas las instrucciones. Y la clave es seguir y no desfallecer. Yo creía que con la primera descarga, Ferran reaccionaría, pero no fue así. Es importante no parar, persistir. Cuando llegó el helicóptero, Ferran todavía estaba inconsciente, pero probablemente las primeras tareas de reanimación y después el DEA fueron clave para salvarle la vida», recuerda Adrià Serra. Ferran Duran, que ya está recuperado, llegó a sufrir en pocos minutos hasta cinco paros cardíacos.
Curiosamente, Adrià Serra ha hizo una formación de DEA hace unos años cuando realizaba un ciclo formativo de fútbol en Banyoles. Este año, en tercero de CAFyD, los estudiantes recibirán esta misma formación dentro de la asignatura de «Primeros Auxilios». También los del Grado en Fisioterapia, dentro de la asignatura de segundo curso de «Atención Sanitaria Básica». Ya hace años que el Campus de Salt es un espacio cardioprotegido con un Desfibrilador Externo Automático y tanto el Personal de Dirección e Intervención (PDI) como el Personal de Administración y Servicios (PAS) han realizado esta formación. El funcionamiento del DEA también se enseña en los ciclos del Centre Garbí de Técnico en Emergencias Sanitarias y de Técnico en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear; y es opcional en el resto de ciclos. «Todo el mundo, y no solo la gente vinculada a la medicina, la salud y el deporte, tendría que saber funcionar un DEA. No es complicado, y salva vidas. Y es un aparato que tendría que estar también al alcance de todo el mundo y cerca de cualquier lugar. Porque en cualquier momento, como nos pasó en Maià, puede haber una emergencia de este tipo», explica, ya aliviado después del paso de los días, Adrià Serra.
