Rafel Magrinyà es director académico de EUSES desde 2012, tras haber dirigido el Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte entre 2009 y 2013. También es director de calidad de EUSES Terres de l’Ebre, centro adscrito a la Universitat Rovira i Virgili, y de ENTI, centro adscrito a la Universitat de Barcelona.
Licenciado en Educación Física, máster en Alto Rendimiento Deportivo y entrenador nacional de fútbol, antes de incorporarse plenamente al ámbito universitario desarrolló una trayectoria vinculada a la gestión deportiva pública, en el Consell Català de l’Esport de la Generalitat de Catalunya, y al deporte de alto nivel, especialmente en el Nàstic de Tarragona y en el FC Barcelona.
Actualmente centra buena parte de su actividad en el desarrollo académico de los centros, los procesos de calidad y acreditación, la implantación de nuevos estudios y la planificación del crecimiento de los diferentes campus.
Catorce años como director académico. ¿Ha cambiado mucho la fotografía de EUSES desde que aterrizó en el campus de Salt?
Mucho. De hecho, yo estoy vinculado a EUSES desde 2009 y soy director académico desde 2012. Cuando empezamos, el proyecto estaba mucho más concentrado en el Grado en CAFyD y en el Campus de Salt.
Hoy tenemos una realidad mucho más amplia: CAFyD, Fisioterapia, Nutrición, formación de posgrado, un proyecto consolidado en Terres de l’Ebre y el Grado en Fisioterapia Internacional en Barcelona. Pero el cambio no es solo cuantitativo. Hemos crecido en estudios, profesorado, internacionalización, calidad, investigación e infraestructuras.
El reto ahora es crecer manteniendo aquello que nos identifica: una formación basada en la evidencia científica, aprender haciendo —learning by doing—, mucha práctica, cercanía con el estudiante y vinculación con el mundo profesional.
Tres campus consolidados y en una etapa clara de crecimiento. ¿Con algún objetivo de futuro claro a la vista como grupo?
Sí, pero el objetivo no es crecer por crecer. Lo que intentamos es consolidar un proyecto universitario especializado en salud, deporte y tecnología, y que cada campus tenga capacidad para evolucionar de acuerdo con su entorno.
En Salt estamos reforzando claramente el ámbito de las ciencias de la salud; en Terres de l’Ebre estamos trabajando en dos proyectos muy importantes: la implantación de CAFyD en la ciudad de Tarragona y la de Odontología en Amposta; y en Barcelona el nuevo campus del 22@ nos abre muchas posibilidades de crecimiento y, sobre todo, de transversalidad entre salud y tecnología.
Empecemos por Salt. Actualmente se están realizando unas obras de ampliación que permitirán ganar más de 1.500 metros cuadrados. ¿Cómo se optimizarán estos espacios?
Es una actuación muy importante porque no se trata simplemente de ganar metros cuadrados, sino de reorganizar todo el centro. La nueva planta nos permitirá crear nuevas aulas, trasladar servicios y, al mismo tiempo, liberar espacios del edificio actual para dar respuesta a necesidades docentes más específicas.
Ahora mismo debemos atender el crecimiento del Grado en Nutrición Humana y Dietética, que es de reciente implantación, las necesidades transversales de CAFyD y Fisioterapia y, al mismo tiempo, preparar el centro para el futuro. En este sentido, estamos en fase de verificación del Grado en Odontología.
Además, hemos adquirido un nuevo local muy cercano al edificio docente donde está previsto desarrollar la futura Clínica Odontológica Universitaria. Por lo tanto, no son actuaciones aisladas: forman parte de una planificación de campus a medio y largo plazo.
Todo esto coincide con el futuro Campus de Salud y el nuevo Hospital Josep Trueta. ¿Qué encaje puede tener EUSES en él?
Todo esto ocurre en un momento muy especial para Salt y Girona. El futuro Campus de Salud y el nuevo Hospital Josep Trueta deben reforzar un ecosistema sanitario, docente, investigador y de innovación de primer nivel en el territorio.
EUSES está muy cerca física y académicamente, y es evidente que nuestro desarrollo futuro debe dialogar con este entorno: formar profesionales, generar conocimiento y buscar sinergias con los agentes sanitarios y universitarios del territorio.
También hay movimientos muy importantes en EUSES Terres de l’Ebre y en Tarragona…
Sí. En este caso tenemos dos proyectos paralelos que son estratégicos.
Por un lado, se ha modificado la memoria del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte para que el grado se pueda implantar también al Campus de la ciudad de Tarragona. Ahora estamos trabajando para garantizar las infraestructuras necesarias para que esta implantación pueda comenzar el curso 2027-2028.
Por otro lado, el Grado en Odontología de EUSES Terres de l’Ebre ya tiene la memoria verificada y también estamos trabajando con el horizonte del curso 2027-2028 para poderlo implantar en Amposta. Este segundo proyecto implica una actuación muy relevante en instalaciones y servicios: ampliación de espacios docentes, laboratorios específicos y, sobre todo, la futura Clínica Odontológica Universitaria de EUSES TE.
Son proyectos exigentes porque requieren la incorporación de recursos humanos, equipamientos y servicios específicos, pero también tienen una vocación territorial muy clara. La idea es que el crecimiento universitario genere oportunidades formativas y, a la vez, tenga impacto sobre el territorio.
Y el Grado en Fisioterapia Internacional en Barcelona también ha dado un salto importante este curso…
Sí. Este curso hemos comenzado la actividad docente en el nuevo edificio de ENTI en el 22@. Es un cambio muy importante porque pasamos a formar parte de un campus nuevo, con más capacidad docente y de laboratorios, en pleno distrito tecnológico de Barcelona.
El grado sigue siendo interuniversitario entre la Universitat de Girona y la Universitat de Barcelona, con EUSES y ENTI, pero este nuevo entorno nos debe permitir ir más allá de compartir edificio: queremos generar más sinergias entre salud y tecnología, compartir recursos e impulsar progresivamente proyectos docentes y de investigación conjuntos.
¿Qué y quién hace posible todas estas inversiones?
Detrás hay una apuesta muy clara del grupo titular por los centros universitarios y una visión a largo plazo. Pero también hay una condición previa: los proyectos deben tener sentido académico.
Primero identificamos necesidades docentes, nuevos estudios u oportunidades de crecimiento y después planificamos las infraestructuras que los deben hacer posibles.
En una institución universitaria, una inversión solo tiene sentido si termina mejorando la formación de los estudiantes, las condiciones del profesorado, la investigación o la relación con el territorio.
EUSES-UdG ya lleva años manteniéndose entre el TOP-150 mundial en ciencias del deporte en el Ranking de Shanghai. ¿Es uno de los grandes activos del grupo?
Es un activo importante, sobre todo porque no es un reconocimiento puntual. Estar entre las 150 mejores escuelas, facultades y departamentos del mundo en ciencias del deporte aporta visibilidad internacional, pero sobre todo es consecuencia del trabajo en investigación y de la capacidad de nuestros grupos e investigadores.
Para mí, el valor del ranking no es poder decir «somos top-150», sino constatar que un centro relativamente pequeño puede progresar en un entorno tan exigente como el de la investigación si tiene una línea clara, buenos investigadores y una relación estrecha con la universidad.
Además, desde hace unos meses estamos trabajando en la creación de una Oficina de Transferencia de Conocimiento, con el objetivo de impulsar aún más la investigación, facilitar la transferencia de los resultados hacia el tejido profesional y empresarial y generar nuevas oportunidades de colaboración entre nuestros investigadores, las instituciones y el entorno productivo.
Como centro adscrito, usted también tiene que gestionar con la UdG, la UB y la URV, con las peculiaridades de cada universidad.
Sí, y cada universidad tiene su cultura, sus procedimientos y su manera de trabajar. Con la UdG tenemos EUSES Salt y el grado interuniversitario de Fisioterapia; con la URV, EUSES Terres de l’Ebre; y con la UB, ENTI.
Esto obliga a conocer muy bien los sistemas universitarios y los procesos de verificación, modificación, seguimiento y acreditación.
Una parte importante de mi trabajo consiste en adaptar las dinámicas propias de unos centros de titularidad privada a los procedimientos, las garantías y las exigencias académicas de las universidades públicas a las que estamos adscritos y de las agencias de calidad universitaria.
Es un trabajo de encaje constante: transformar una necesidad académica del centro en un proyecto que cumpla con todos los requerimientos del sistema universitario y, al mismo tiempo, sea viable y útil para los estudiantes.
Sin embargo, su día a día va mucho más allá.
Sí. La dirección académica hoy en día es muy transversal. Puedes empezar el día hablando de un plan de estudios, luego estar revisando una acreditación, una necesidad de profesorado o unas obras, y acabar hablando de internacionalización, prácticas o un nuevo proyecto de investigación.
Con los años he pasado de tener una responsabilidad muy centrada en CAFyD a tener una visión global de los centros. Y probablemente esta es la parte que más me gusta: intentar que todas estas piezas acaben encajando.
Y todavía le queda tiempo para entrenar al Nàstic Genuine. ¿Es su válvula de escape?
Es una válvula de escape, pero es bastante más que eso. Hace diez años que empezamos un proyecto que pensábamos que sería mucho más pequeño y que ha acabado teniendo un impacto enorme.
El Genuine te recuerda cosas muy básicas que a veces en el día a día profesional olvidamos: que todo el mundo necesita sentir que forma parte de un equipo, que el éxito no siempre se mide por el resultado y que dar una oportunidad puede transformar a una persona.
Y, evidentemente, después de una semana muy intensa de reuniones, documentos y gestión universitaria, llegar a un entrenamiento del Genuine te cambia completamente el registro.
Este 2026 los capitanes del Nàstic Genuine han sido los pregoneros de Santa Tecla. ¿Cómo lo vivió?
Con mucha emoción. Álvaro y Rubén son dos de los símbolos del proyecto desde el primer día, y verlos en el balcón del Ayuntamiento dando el Pregón de Santa Tecla es una imagen que explica muy bien qué ha significado el Genuine.
No es solo fútbol. Es visibilidad, normalización y crear espacios donde todo el mundo tenga las mismas oportunidades de participar, ser reconocido y sentirse parte de la sociedad.
Diecisiete años vinculado a EUSES, catorce como director académico, y diez años de Nàstic Genuine. ¿Es una persona de proyectos de largo recorrido?
Sí, probablemente sí. Me gusta ver crecer los proyectos. Cuando empecé en EUSES era imposible imaginar la realidad que tenemos hoy, y cuando empezamos el Genuine tampoco podíamos imaginar todo lo que acabaría transformando.
Pero para que un proyecto tenga recorrido no basta con mantenerse en él muchos años. Tienes que ser capaz de ir transformando el proyecto, escuchar, incorporar a personas que saben más que tú en muchos ámbitos y asumir que es necesario innovar y adaptarse constantemente a lo que la sociedad te va planteando.
La fidelidad, para mí, no es quedarte quieto en un lugar; es seguir comprometido con un proyecto mientras el proyecto evoluciona.